De mala postura a buena postura: 3 trucos fáciles

Nix mala postura y encorvarse para siempre con estas soluciones simples.

Lograr una buena postura

La buena postura no es un ejercicio de 15 minutos. Es atención plena las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sobre cómo sostienes tu cuerpo. Pero si no ha sido tan perfecta como debería ser durante un tiempo, al principio se sentirá extraño al enderezar los hombros y sentarse derecho. No te preocupes, ese sentimiento desaparecerá. La buena noticia es que los ejercicios de fortalecimiento y estiramiento ayudan a mejorar la postura.





1. Tome la prueba del espejo



Parado frente a un espejo, vea si sus hombros son cuadrados, no redondeados o encorvados; tu pecho está levantado, no hundido; su barbilla está ligeramente doblada, no sobresale hacia adelante; su cabeza está directamente sobre sus hombros, no empujada frente a su pecho. Jala el estómago y las nalgas y desbloquea las rodillas. En esta pose, debes verte y sentirte bien.

2. Encuentra un muro

Párese con la espalda contra la pared, con los talones a unas 6 pulgadas de distancia. Deje que su cabeza, omóplatos y detrás toquen la pared. Desliza tu mano detrás de tu espalda baja. Si hay más del grosor de una mano, aprieta el estómago para aplanar la curva de la espalda. Si hay muy poco espacio, arquea la espalda para que quepa tu mano. Esta es tu postura ideal.

3. Siéntate en tu silla



Coloque ambos pies en el piso o descanse, manteniendo las rodillas niveladas con las caderas. Mete la barbilla ligeramente para que la parte superior de tu cabeza apunte hacia el techo. Cuadra la parte baja de tu espalda contra el respaldo de la silla. Si necesita más apoyo, coloque una toalla enrollada o un cojín detrás de la espalda baja.